domingo, febrero 24, 2013

Militancia



Mi hermana, de 17 años y a punto de empezar el último año de la secundaria, aprovechó que vino a visitarme a Buenos Aires para participar de una jornada de La Cámpora secundarios en la Villa 31. Cuando volvió, le pregunté cómo le había ido. Era sábado a la noche y como cualquier adolescente ya estaba pensando en la salida de anoche. Me contestó al pasar que ayudaron "a llevar unas cosas de la Anses" y participaron de una conmemoración por la Batalla de Salta.
La principal medida de gobierno en el último mes, el lanzamiento del congelamiento de precios, no ha convocado a la militancia social y política. Alfredo Zaiat, cuyo pensamiento es influyente en los decisores políticos del gobierno, lo plantea bien acá.
En Parque Patricios, el hermano menor de Santiago Alvarez, me contaba de un sistema de compras mayoristas para después revender que hacían desde La Cámpora.
Juan Penas, desde otro lugar -trabaja conmigo en la radio pero es músico, de tango, y por esas cosas de la vida, muy vinculado a las murgas y las ferias populares- me comentaba del éxito que tienen las ferias barriales, cuya mayorías son organizadas por un peronismo suelto, muy de tonalidad kirchnerista, poco convocado desde el gobierno.
La suerte electoral del kirchnerismo depende, en buena medida, del funcionamiento del congelamiento de precios. Tanto como del avance del PRO.CRE.AR y, si tiene una mirada fina y creativa, la empresa de telefonía celular del estado. Obviamente en el marco de continuidad y en lo posible mejoras de los grandes lineamientos de la política económica, cultural, exterior y social.
Pero buena parte del futuro, de la esperanza en torno a un futuro "del modelo" se juega en el congelamiento de precios. Más que nada, de alimentos.