miércoles, diciembre 26, 2012

Los blogs políticos, más leídos que nunca



Ninguna novedad, chicos. Es la tendencia, nomás, que atraviesa, los países anglosajones, pioneros en esta materia. Con cierta regularidad -hasta que las cosas vayan tomando lenguaje y autonomía y se conformen empresas multinacionales aborígenes, será así- en Latinoamérica, pero principalmente en Argentina, se siguen las tendencias imperantes en la manera de leer la política que ocurre en los países invasores desarrollados.



Conversando con un par de amigos de por acá de la blogósfera, les contaba, pues soy un gurú en la materia,  jeje, que la cantidad de cambios que google está incoporando para quedarse con la porción de mercado que le afanó las redes sociales en habla hispana -no sucede fuera del habla hispana. Por que en verdad tampoco es tan así por estas pampas. En España, claramente, no es así. Las redes sociales sirven para difundir otros links y hacer comentarios, pequeñas ediciones del cosmos en el caos de cada lector, pero la organización simbólica y  epistemológica, la jerarquización de conceptos, la creación de "un mundo propio" sigue pasando por acá. Y seguirá, por una cuestión simple y mal aprendida por quienes manejan "cuentas" corporativas y leyeron mal la elección de Obama hace 6 años:  ser viejo, en esta patria ingrávida y flotante que es internet, sigue siendo determinante.
Por ejemplo, si alguien busca en internet la mayoría de los conceptos y palabras más buscadas, compiten los grandes diarios comerciales con los blogs silvestres. Generalmente, los Nac & Pop, o Nac % Pop; por cómo se fue dando la configuración del decir al calor del proceso político en nuestro país.  Seguramente, incide en que quedaron menos y más específicos e instalados. Y que se fueron integrando al paisaje de las redes sociales. Entre otros factores menores. Como las consultas internacionales, fundamentalmente de las agencias de noticias, para tener un panorama más detallado.
Argentina supo ser un centro editor de américa latina, un país de traducción y producción de literatura de diversas temáticas. Hoy, a través de los blogs en particular pero de internet en general, dado nuestro diferencial en formación cultural, inversión educativa estatal, políticas sociales y digitales inclusivas, está retomando ese rol que se perdió allá a comienzos de los años 70 y las dictaduras, sistamáticamente, demolieron.
Los blogs son los más fáciles de adaptar, además, a los nuevos formatos de lectura (hace ya varios meses se mantiene la tendencia, en este blog, de ser más leído en teléfonos inteligentes y en tabletas que en computadoras de escritorio; lo cual explica los cambios en el diseño y, principalmente, la plantilla, cosas que los lectores no ven, pero van limpiando la posibilidad y adaptabilidad de los formatos).
Aún, en Argentina, no ocurrieron dos fenómenos que serán un nuevo salto de visitas a los blogs. Similar a cuando google potencio los enlaces del blogrroll y a éstos los jerarquizó dentro de su buscador, lo que políticamente coincidió en Argentina con la pelea de Clarín y la Sociedad Rural contra el gobierno.
Los grandes diarios comerciales no la vieron ni cuadrada. Otros, nosotros, sí. De ahí, ahora que los grandes diarios comerciales invirtieron dinerales para recuperar terreno y nosotros quedamos rezagados en relación a ellos, quedó una base de lectores importantes. Que fue sistemáticamente creciendo. Y quienes entendieron el rol novedoso de las redes sociales -otra vez, nosotros, pero esta vez, por el impulso cultural yanqui y la mayor receptividad, también los militantes rentados de los grandes diarios comerciales: que fueron, como contó el secretario de redacción de La Nación, obligados por sus patrones a difundir las ideas políticas de la editorial que los contrata: y lo cuenta en TN- potenciaron ese crecimiento estable.
Se vienen dos cosas. Por un lado, la batalla legal entre los grandes monopolios de sistemas operativos para teléfonos se dirimirá en otra parte, pero tendrá incidencia en la Argentina, y en la Argentina la empresa satelital estatal, creada por Cristina, operará teléfonos celulares, habilitando la discusión política en este terreno alienantemente tecnológico. Para decirlo mal y pronto: si predomina un criterio de código abierto (los codificadores para TV que reparte el gobierno nacional tienen código abierto) nosotros, y cualquier navegante de internet, saldrá ganando por encima de las corporaciones.
Por otro lado, y acá juega un papel determinante el rol publicitario del monopolio google, habrá, como en tantos otros países, una pelea entre el buscador y los editores de los diarios comerciales.
Todavía, enceguecidos desde el Partido Clarín en socavar al gobierno, esta pelea no comenzó. Pero se dará. Tarde o temprano.
Y ahí habrá que apostar a mayor fluidez del posicionamiento. Justo cuando Clarín y La Nación han invertido un dineral en posicionarse y nosotros tenemos, para no quedar a la saga, que además de nuestros trabajos reales, dedicar tiempo y saberes escasos a recuperar terreno. Pero lo haremos.
Basta saber que tenemos el desafío como para llevarlo adelante.