viernes, octubre 25, 2013

Jefatura de Mediocampo




-Cómo anda, Vicedirector de Urgencia.

-Más bien, más que mejor todavía con su llamado. Cuánto me alegra. ¿Sabe lo que me enteré? Cuchuflito se dedicó a armar un circo y andaba por el conurbano...

-qué triste.

-Y, sí, para usted, señor Subsecretario de Algo, que goza de tan buen humor más allá de cualquier adversidad! Ya quisiera yo tener ese patriotismo.

-que no nos quiten la alegría, nada bueno se puede hacer sin alegría.

-Lo que siempre dice mi vecino, que a sus 76 años se lo ve tan bien. Me hace acordar mucho a usted, señor Subsecretario.

-Gracias. Lo llamo por el expediente.

- Sí, el de las aceitunas.

-Exactamente, Vicedirector. Menos mal que lo tenemos a usted, siempre listo.

-Como decía Perón, siempre listo.

-No, esos eran los Boy Scouts del colegio Don Bosco. Pero el Vicedirector de Urgencias anterior, el que se pasó a las filas enemigas cuando tuvimos que pedirle la renuncia, no es por hablar mal de él, pero era un infradotado completamente imbécil. ¿Sabe cuál de su oficina se curtía?

-Sé todo, Subsecretario. Ahora la pelirroja anda con el Jefe de Área. De la Jefatura de Mediocampo.

-Y sí, va descendiendo esa pelirroja. Que se joda. Hay quienes anteponen sus intereses personales a la Patria. Y es primero la Patria, después los Boy Scouts.

-Siempre listos.

-¿Sacó el expediente de las aceitunas?

-No, Subsecretario, no pude. Para qué voy a mentirle.

-Búsquese un trabajo. Ya mismo hago que redacten la renuncia con el papel en blanco que me firmó.

-Tengo mujer e hijos, señor Subsecretario, no me haga ésto.

-Firme el expediente.

-Pero es que no puedo comprar 17 toneladas de aceitunas para fortalecer la vida comunitaria del personal como agentes públicos del estado. No tengo presupuesto.

-En qué gastó ahora, Vicedirector. ¿Y yo qué hago con los containers de carozos que están varados en la aduana?

- No son carozos, son aceitunas.

-Cierto.

-Van a pensar que tenemos un entongue con los chinos, Subsecretario. Que nos comimos las aceitunas.

-Es verdad. A veces es inteligente, usted. A veces.

-De nada. Le saqué el subsidio para los anteojos 3D de la prima del locutor.

-Sí, Carlito me trajo el expediente. Pero ahora tengo que resolver ésto de los carozos. La prensa canalla va a decir que soy fanático de las aceitunas. Es cierto, un poco. Tampoco tanto. Me gusta además con morrón.

-Y muzzarella.

-¿Cómo le va a poner muzzarella al martini, Vicedirector?

- Simulemos un robo.

-¿Usted me está acusando, acaso?

-Para nada. Dije que simulemos un robo que haga otro.

-Ah.

-Viva la Patria, señor Subsecretario de Algo.

-Estoy preocupado.

-Entonces yo también.

-Pero por otra cosa.

-Por supuesto.

-Perdemos las elecciones, me parece.

-No creo, Subsecretario, las encuestas nos dan bien.

-En Chacarita, le digo. Andamos para descender al infierno.

-Lo que siempre digo yo, Subsecretario.

-¿Ah, cómo, usted ya lo había pensado antes?

-Jamás, primero usted.

-Viva la Patria, Vicedirector de Urgencias.

-Lo puedo hacer votar a mi vecino, pero tiene 66 años.

-¿Es socio de Chacarita?

-No, de Huracán. Pero tiene DNI.

-Mándeme la fotocopia.

-Ya salió, ya debe estar en la puerta Carlito, con la fotocopia. Siempre listo, Subdirector.

-Viva la Patria, Vicedirector.
-Viva la Patria, Subsecretario